El origen de la caldera

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El origen de la caldera

El servicio oficial de junkers en Burgos era impensable en en el siglo XVIII. En 1769, Dionisio Papín creó una caldera muy pequeña que recibía el nombre de marmita. Funcionaba poco tiempo debido a que se utilizaba en ella vapor húmedo de muy baja temperatura. Cuando se calentaba, dejaba de trabajar, por lo tanto no era demasiado práctica.

En 1776 James Watt, un hombre de negocios de la industria inglesa, fue el primero que descubrió cómo utilizar el vapor como fuerza económica. A diferencia de Dionisio, creó una máquina de vapor que funcionaba de manera continua y que usó en su fábrica durante muchos años. Quién le iba a decir a James que hoy en día existiría un servicio oficial de junkers en Burgos y todo el progreso que ha habido desde que apareció la primera caldera.

Gracias al uso del vapor se fue sustituyendo la fuerza manual y animal, que hasta entonces se había utilizado para todo tipo de trabajos muy duros. Al principio, hasta los primeros años del siglo XIX, se utilizaban para la limpieza y desinfección, también para teñir telas y ropas.

La caldera en sus comienzos fue utilizada para accionar bombas de agua. Este invento impulsó la revolución industrial, ya que gracias a su uso y su progreso comenzaron a inventarse máquinas de vapor alternativas. Se usaron durante muchos años, pero con la llegada de las turbinas se perdió un poco su uso tradicional. Su evolución hizo que se mejorara en su fabricación hasta llegar a las calderas que se utilizan hoy en día en muchos tipos de industrias.

En S.a.t. Rodríguez valoramos el progreso y la evolución de la caldera desde los comienzos de su uso hasta nuestros días. Estaremos encantados de atenderte y ayudarte en todo lo que necesites. No dudes en contactar con nosotros.

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